Mi chulo

soy ruido,

 pus

y te ensucio.

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“However far away I will always love you However long I stay I will always love you Whatever words I say I will always love you I will always love you…”

Chulo

¿No ves como estoy temblando?

Abrázame

es una orden,

Toca

esta piel tiritando,

resquebrajada

y estos pasos que se perdieron de ti.

¿Qué seré yo para ti después de esto?

Un charco de agua sucia,

las sobras de la cena,

un pedazo de papel olvidado,

libreta a medias

caligrafía ilegible.

Mira al viento que entra por mi ombligo

sale por mi boca

soy ruido,

pus

y te ensucio.

Prueba

mi saliva salada

y

mírame, chulo,

mírame bien

que nunca seré la calma

al final del día.

Black history month: seis afrobritánicas para tener presentes. 

FEMINOPRAXIS

Vivo en uno de los municipios más racistas del sureste de Londres. En 1993, el asesinato del joven negro Stephen Lawrence visibilizó a nivel nacional en Inglaterra, que el problema racial sigue siendo uno de los grandes temas que las políticas de multiculturalismo e integración, no han logrado resolver. Lawrence fue asesinado por dos jóvenes blancos mientras esperaba el bus en Eltham para regresar a su casa. En esa década parecía ser que hablar del tema racial en la sociedad británica era políticamente incorrecto, como lo sigue siendo el día de hoy. Hacerle notar a gente con privilegios (whiteness) sus prácticas racistas –que más que algo personal, son parte de la estructura histórica–, sigue siendo uno de los grandes temas que han llevado a gran parte de la población afrodescendiente a instaurar, desde la década de los 80’s, un Mes de la Historia Negra (Black History Month). Pero…

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Imagen de Christopher Lovell.

Somos lágrimas y gozo dando vueltas es una cacerola.

Hoy salí de casa sintiéndome ligero. Como una postal llena de buenos deseos que va a atravesar el Atlántico.

Era un recién llegado de la mañana. Me bastó poco tiempo para entender la importancia de que las cosas sean finitas. Uno no puede ser eternamente feliz o desdichado, no se puede uno pasar la vida flotando porque las gotas de ambas sustancias deben brincar de aquí para allá.

Y es que nos vamos formando de mezclas que cada vez se fusionan más y más hasta que es imposible encontrar el inicio y fin de cada una.

Así estoy yo; sin inicio sin nada.

Incapaz de reconocer mis manos o mi voz. Puedo esconder mi cuerpo bajo la almohada o cerrar los ojos hasta desfragmentar de la memoria cualquir recuerdo posible de la sonrisa que tuve ayer.

Puedo hacer muchas cosas pero no logró huir-me, mi humanidad me atraganta. La falta de aire va deteniendo uno a uno mis movimientos.

¿qué no hay nadie ahí que pueda detener el letargo?

No es ni medio día y yo ya perdí tres de mis siete puntos.

Con cada letra que danza en su boca despierto del letargo. Se que he escuchado antes esa hilera de formas aunque ahora no signifiquen nada más que el recuento de una vida que ya no me pertenece; una vida que ya no recuerdo.

Voy llenando de frescura mi cuerpo. Un cuerpo que siento por primera vez después de este descanso forzado. Y te respiró como si fuera mi última oportunidad de reconocerte de entre todas esas tarjetas de presentación almacenadas en mi memoria.

Anoche soñé que me disparaban a través de una puerta. La bala caía junto a mi ombligo, en el costado derecho. Había mucha sangre y me dolia como si tuviera un calambre y mis tripas se estuvieran volteando. Intentaba buscar ayuda médica pero no sabía en donde estaba. Aunque extrañamente tenía una sensación de hogar el lugar ese. Era un lugar amplio, bastante limpio y no se me ocurre quién pudo estar detrás de la puerta. Supongo que todo esto tiene que ver con el libro de ayer. Dos personajes mueren de un balazo y a uno lo torturan. ¿Alguien tiene alguna recomendación de libros de asesinatos y detectives? Quiero agarrarle gusto a estos sueños 🙂

Siento que vomito estrellas de veneno y café amargo

Vomito estrellas y revuelvo mi café

Empaco las manos, los besos, tus ojos y mi fe

Los mantengo aquí, a dos pasos del timbre cerca de la puerta para cuando salgas

Apagar las luces y encender velas

Esperar entre el silencio y el vaivén de tus pasos

Espero a que duermas crujir de tu quijada

Dormimos y la noche se viste de blanco.